- Los herederos o albacea no solo reciben bienes, sino también deudas, incluido los adeudos fiscales que haya dejado el fallecido
Ciudad de México.- México se encuentra entre los países con menor cultura testamentaria, según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), donde solo entre el 17% y el 20% de la población cuenta con un testamento. Ante esta realidad, septiembre ha sido designado como el "mes del testamento" con el objetivo de promover la importancia de este documento.
El testamento es una herramienta legal esencial que permite a las personas decidir de manera libre cómo serán distribuidos sus bienes y derechos tras su fallecimiento. Este documento no solo previene disputas familiares, sino que asegura el cumplimiento de la voluntad del testador, evitando posibles problemas legales para los herederos.
“El testamento garantiza que los bienes sean distribuidos conforme a los deseos del fallecido y, al mismo tiempo, evita complicaciones legales y costos adicionales para sus seres queridos”, explicó el Dr. Omar Vega, especialista en temas fiscales.
Implicaciones fiscales del testamento
Además de los bienes, los herederos o albacea también pueden recibir deudas, incluidas las fiscales. Es importante que conozcan que los adeudos no desaparecen con la muerte del deudor. El Servicio de Administración Tributaria (SAT) puede tomar acciones para cobrar las deudas pendientes.
Por ello, se recomienda que los familiares del fallecido acudan a la Administración Local de Servicios al Contribuyente para verificar si existen adeudos fiscales. Los siguientes pueden solicitar esta información:
- Herederos del fallecido.
- El albacea designado.
- Cualquier familiar o persona interesada.
Los herederos también deben estar conscientes de que recibir bienes por herencia implica un incremento en su patrimonio, lo que puede tener consecuencias fiscales.
“Es fundamental planificar con tiempo la elaboración del testamento, aprovechando que se cuenta con plena capacidad mental y física. En él, se debe detallar cuidadosamente el patrimonio y los beneficiarios para evitar complicaciones futuras”, concluyó el Dr. Vega.